¿ESTÁ POLITIZADA LA RECONSTRUCCIÓN DE COLOMBIA DESPUÉS DEL TERREMOTO?
Por: FERNANDO GIRALDO NARANJO (Marketer & Estratega Real Estate Global)
Cuando la emergencia deja de ser humanitaria y comienza a convertirse en una disputa por recursos, territorio y poder.
A casi dos meses del terremoto del 10 de agosto, Colombia comienza a enfrentar una segunda crisis, menos visible que los edificios destruidos: la crisis de la reconstrucción.
Diferentes autoridades y comunidades han empezado a expresar inconformidad por los tiempos, la coordinación institucional y la llegada efectiva de recursos. El “abandono estatal” en Pereira es apenas una manifestación más de ese malestar.
Pero reducir el problema a una confrontación entre Gobierno Nacional y territorios sería demasiado fácil.
La pregunta verdaderamente incómoda es otra: ¿Colombia está construyendo una reconstrucción de Estado o una reconstrucción administrada desde el poder político?
Consulte aquí: VENDA SUS PROYECTOS MÁS RÁPIDO CON OPEN HOUSE ADS
El Fondo existe. El problema ahora es ejecutarlo!
El Gobierno creó el Fondo Milagro mediante el Decreto 1379 del 9 de septiembre, como patrimonio autónomo para centralizar recursos destinados a asistencia, recuperación, rehabilitación, reconstrucción, reactivación económica y reducción del riesgo. Su diseño contempla priorización objetiva, trazabilidad, auditoría independiente y control de la Contraloría.
Por tanto, decir que “no existe una estructura” ya no es completamente correcto.
Pero existe una diferencia fundamental entre crear la arquitectura institucional y hacerla funcionar territorialmente.
En Quindío, por ejemplo, una reciente sesión de la Asamblea Departamental cuestionó precisamente la falta de claridad sobre transferencia de recursos, estructura operativa y estrategia concreta para las familias damnificadas.
En Pereira, el Personero también pidió acelerar el Fondo y aumentar la participación privada, señalando que depender exclusivamente de los recursos y tiempos públicos puede retrasar la recuperación económica.
No son exactamente las mismas críticas ni provienen del mismo sector. Pero juntas revelan algo importante: la discusión ya no es ideológica; es operacional.
La política inevitable de reconstruir!
Toda reconstrucción es política porque implica decidir prioridades.
¿Qué municipio recibe primero los recursos? ¿Qué edificio se demuele? ¿Qué familia recibe vivienda? ¿Qué infraestructura se reconstruye? ¿Qué comercio se reactiva? ¿Qué suelo se habilita? ¿Qué proyecto queda por fuera?
El problema aparece cuando esas decisiones dejan de estar sustentadas principalmente en criterios técnicos, de riesgo, vulnerabilidad y necesidad, y comienzan a responder a intereses electorales, territoriales o de visibilidad política.
Hoy no existe evidencia suficiente para afirmar que eso esté ocurriendo de manera sistemática. Pero tampoco existen razones para bajar la guardia.
Transparencia por Colombia ya creó Transparencia Reconstruye para monitorear contratación, recursos, gobernanza y participación ciudadana, y advierte expresamente que la urgencia de la emergencia no puede convertirse en excusa para la opacidad.
La verdadera bomba está debajo del suelo!
Para Real Estate existe un asunto todavía más delicado. El Decreto 1422 habilitó durante cuatro años ajustes excepcionales y abreviados de los Planes de Ordenamiento Territorial para atender o reubicar hogares afectados, además de mecanismos extraordinarios relacionados con suelo, vivienda y titulación.
Esto puede ser indispensable. Pero también significa que la reconstrucción tendrá capacidad para modificar el valor económico del territorio.
Cambiar densidades, usos del suelo, localización de vivienda, infraestructura, vías y servicios públicos puede producir ganadores y perdedores inmobiliarios.
Por eso la reconstrucción no debe evaluarse solamente en toneladas de escombros removidas o viviendas entregadas.
Debe preguntarse quién está tomando las decisiones territoriales y bajo qué criterios.
El fantasma del FOREC!
Colombia tiene una experiencia histórica imposible de ignorar: el FOREC creado después del terremoto de 1999.
La comparación puede ser útil, pero también peligrosa. Aquella reconstrucción ocurrió bajo circunstancias institucionales, económicas y territoriales diferentes. El error sería convertirla en una receta.
La lección verdaderamente válida es otra: una catástrofe de semejante magnitud requiere coordinación extraordinaria, pero también instituciones capaces de sobrevivir a los gobiernos que las crean.
Consulte aquí: DEJE DE PERSEGUIR CLIENTES, OPEN HOUSE ADS IA VENDE MÁS RÁPIDO SUS PROYECTOS
La verdad incómoda!
Hay señales de preocupación, pero todavía no una prueba concluyente de que la reconstrucción esté politizada.
Lo que sí puede verificarse es una brecha entre las expectativas territoriales y la velocidad institucional de respuesta. Y esa brecha es peligrosa porque alimenta desconfianza, rivalidades políticas y narrativas de abandono.
Pereira ya ha reorientado $85.166 millones de su cupo de endeudamiento para atender necesidades de emergencia, mientras la administración municipal estima que la reconstrucción global podría requerir alrededor de $17 billones.
La dimensión financiera explica la tensión. Pero la verdadera prueba será mucho mayor.
La reconstrucción no puede convertirse en una competencia entre Bogotá, gobernaciones y alcaldías por quién controla la fotografía, el presupuesto o el crédito político de haber reconstruido.
Tampoco puede convertirse en una carrera inmobiliaria para aprovechar la emergencia.
Colombia tiene que demostrar algo más difícil: que puede utilizar una tragedia para construir territorios más seguros, transparentes y competitivos.
Porque cuando desaparezcan las cámaras y termine la emergencia, quedarán los edificios, los nuevos POT, las carreteras, las decisiones sobre el suelo y miles de millones de pesos ejecutados.
Ahí se sabrá si reconstruimos ciudades o simplemente reconstruimos poder.
*Este artículo fue creado por la Sala de Observación y Análisis de OPEN HOUSE COLOMBIA, perfeccionado con inteligencia artificial que utiliza ‘Machine Learning’ para corrección de texto similar al humano.
OPEN HOUSE COLOMBIA: inteligencia y confianza para el ecosistema inmobiliario (mercados, inversión, territorio, indicadores.
