CUANDO TODOS VENDEN LO MISMO, NADIE VENDE: CRISIS DE LA COMERCIALIZACIÓN!
Por: FERNANDO GIRALDO NARANJO (Marketer & Estratega Real Estate Global)
Apreciados lectores,
Hace dos décadas, recorrer una calle residencial en Colombia significaba encontrarse con una escena recurrente: una vivienda cubierta por una multitud de avisos de “SE VENDE”, pertenecientes a diferentes inmobiliarias que competían simultáneamente por comercializar el mismo activo. Lo que en aquel momento parecía una estrategia de máxima exposición comercial, terminó convirtiéndose en un símbolo de desorden, improvisación y pérdida de control sobre el proceso de venta.
Veinte años después, el fenómeno no ha desaparecido; simplemente mutó al entorno digital. Hoy, muchos desarrolladores y propietarios continúan creyendo que entregar un inmueble o proyecto a un centenar de agencias inmobiliarias y corredores diferentes aumentará las probabilidades de venta. Sin embargo, la realidad del mercado moderno demuestra exactamente lo contrario. La multiplicidad de intermediarios no acelera la comercialización; la ralentiza, deteriora la percepción del activo y genera profundas distorsiones en el proceso de negociación.
La falsa teoría de la exposición masiva!
Existe una creencia arraigada según la cual un inmueble será vendido más rápido si aparece simultáneamente en la mayor cantidad posible de portales, redes sociales y canales comerciales. Bajo esta lógica, muchos propietarios autorizan a numerosos corredores para promover la misma propiedad.
El problema es que el comprador contemporáneo no interpreta esta sobreexposición como una señal de fortaleza comercial. La interpreta como una señal de debilidad.
Cuando un mismo inmueble aparece repetidamente en distintos anuncios, con fotografías diferentes, descripciones contradictorias y valores de venta inconsistentes, el mercado comienza a emitir una conclusión automática: algo no está funcionando.
La pregunta que surge en la mente del comprador es inevitable:
¿Por qué esta propiedad sigue disponible si tiene tantos vendedores intentando comercializarla?
En términos de psicología de consumo, el exceso de oferta visible genera sospecha, no confianza.
La erosión silenciosa del valor percibido!
Uno de los activos más importantes en cualquier operación inmobiliaria es la percepción de valor.
Cuando muchas agencias y corredores publican simultáneamente el mismo inmueble, el activo deja de comportarse como una oportunidad exclusiva y comienza a percibirse como un producto estancado.
Esta pérdida de valor percibido tiene consecuencias inmediatas:
*Incremento de ofertas agresivamente inferiores al precio solicitado.
*Mayor presión de negociación sobre el propietario.
*Reducción del sentido de urgencia del comprador.
*Sensación de que existe una necesidad urgente de liquidación.
En mercados sofisticados, la exclusividad genera deseo. La abundancia genera indiferencia.
Por esta razón, los inmuebles mejor posicionados del mundo suelen comercializarse bajo estructuras altamente controladas, donde la narrativa, el precio y la estrategia de mercado permanecen unificados.
Cuando nadie lidera, nadie invierte!
Otro efecto devastador de la comercialización abierta es la ausencia de compromiso comercial real.
Ninguna empresa inmobiliaria seria invertirá recursos significativos en producción audiovisual, fotografía profesional, recorridos virtuales, campañas digitales segmentadas o posicionamiento estratégico si no tiene una probabilidad razonable de recuperar dicha inversión.
Desde una perspectiva empresarial, resulta irracional asumir costos elevados para promocionar un inmueble cuya venta podría concretar otro intermediario en cualquier momento.
El resultado es predecible: Todos publican. Nadie Vende.
La propiedad termina inundando los portales con anuncios genéricos, fotografías deficientes y mensajes repetitivos que deterioran progresivamente su posicionamiento en el mercado.
En términos de marketing inmobiliario, el inmueble se “quema”.
La anarquía informativa y el riesgo jurídico!
La multiplicidad de intermediarios también genera un problema de gobernanza comercial.
Con frecuencia aparecen diferencias en:
*Metrajes reportados.
*Valores de administración.
*Características técnicas.
*Beneficios del sector.
*Estado jurídico del inmueble.
Cada corredor construye una versión distinta de la misma historia.
Esta fragmentación destruye la credibilidad del activo y genera incertidumbre en el comprador.
Adicionalmente, surgen conflictos relacionados con la trazabilidad de los prospectos. No son pocos los casos donde dos o más corredores reclaman haber presentado al mismo comprador, generando controversias sobre el pago de comisiones y exponiendo al propietario a reclamaciones económicas o incluso litigios.
El modelo que domina los mercados inmobiliarios modernos
Los mercados inmobiliarios más evolucionados han abandonado hace años el esquema de comercialización abierta indiscriminada.
La tendencia actual es la exclusividad compartida o colaboración profesional estructurada.
Bajo este modelo, el propietario designa una única firma inmobiliaria o un corredor líder responsable de diseñar y ejecutar toda la estrategia comercial.
Este operador centraliza:
*La fijación del precio.
*La producción de contenido.
*La inversión publicitaria.
*La gestión de prospectos.
*El control de la información.
*La negociación.
A su vez, mantiene la posibilidad de compartir la comisión con otros corredores que aporten compradores calificados.
El resultado es contundente: Una sola voz. Un solo precio. Una sola estrategia. Un solo responsable.
Desde mi óptica!
La práctica de entregar una propiedad a múltiples corredores inmobiliarios es una estrategia heredada de un mercado menos profesionalizado que hoy genera más perjuicios que beneficios. La sobreexposición, la información inconsistente y la ausencia de una dirección comercial unificada terminan debilitando la percepción de valor del inmueble y reduciendo su capacidad de negociación.
En el Real Estate moderno, el éxito no depende de cuántos vendedores tenga una propiedad, sino de la solidez de la estrategia que la respalda. La exclusividad con colaboración profesional permite construir confianza, proteger el valor del activo y aumentar las probabilidades de una venta eficiente y transparente.
Lo digo yo!
