CESANTÍAS: ERROR TRATARLAS COMO AHORRO Y NO COMO INVERSIÓN INMOBILIARIA!!

Por: FERNANDO GIRALDO NARANJO (Marketer & Estratega Real Estate Global)

Apreciados lectores,                 

             Durante años hemos aceptado sin cuestionar que las cesantías son un “colchón”, un fondo pasivo destinado a emergencias o a gastos inmediatos. Sin embargo, desde una perspectiva estrictamente patrimonial, esa lectura es limitada —y costosa—. En un país donde el acceso a la vivienda sigue siendo uno de los mayores retos financieros, resulta paradójico que millones de pesos permanezcan inmovilizados cuando podrían estar construyendo capital inmobiliario real.

             Desde mi experiencia analizando decisiones de inversión en Real Estate, pocas herramientas están tan subutilizadas como las cesantías. No por falta de normativa o beneficios, sino por desconocimiento estratégico.

LAS CESANTÍAS NO SON LIQUIDEZ. SON APALANCAMIENTO!

              El primer error conceptual es pensar las cesantías como dinero disponible. En realidad, se trata de un recurso con destino específico, diseñado precisamente para facilitar uno de los movimientos financieros más relevantes de una persona: la adquisición de vivienda.

              Cuando se utilizan para compra de vivienda nueva —ya sea como cuota inicial, abono a capital o liberación parcial de una hipoteca— las cesantías dejan de ser un fondo estático y se convierten en un instrumento de apalancamiento. Reducen deuda, mejoran el perfil crediticio y aceleran el acceso a activos que, históricamente, tienden a valorizarse por encima de la inflación.

             Ignorar ese potencial es renunciar, voluntariamente, a una ventaja estructural.

VIVIENDA NUEVA: DONDE LAS CESANTÍAS COBRAN SENTIDO ESTRATÉGICO!

              No es casual que la normativa permita destinar cesantías a vivienda nueva. Desde la lógica de inversión, este tipo de activo ofrece una combinación atractiva: menor desgaste, mayor eficiencia constructiva y, en muchos casos, mejor proyección de valorización urbana.

              Aplicar cesantías a proyectos sobre planos o en etapa temprana no solo reduce el esfuerzo de capital propio mensual, sino que permite entrar a precios más competitivos. En términos simples: se compra mejor y se financia menos.

             He visto innumerables casos donde el uso oportuno de cesantías marca la diferencia entre postergar la decisión de compra durante años o consolidar patrimonio en el corto plazo.

EL VERDADERO RETORNO NO ESTÁ SOLO EN LA VALORIZACIÓN!

             Hablar de inversión inmobiliaria únicamente en términos de precio futuro es una visión incompleta. El retorno real también está en el ahorro financiero: menos intereses, menor plazo, mayor estabilidad patrimonial.

             Cada peso de cesantías aplicado correctamente reduce el costo total del activo. Y en un entorno de tasas variables y ciclos económicos inciertos, esa reducción es una forma silenciosa —pero poderosa— de rentabilidad.

             Además, existe un componente psicológico que no debe subestimarse: quien invierte sus cesantías en vivienda tiende a tomar decisiones financieras más estructuradas y menos reactivas.

DESDE MI ÓPTICA: EL PATRIMONIO NO SE POSTERGA!       

              Las cesantías no están hechas para acumularse indefinidamente ni para cubrir gastos coyunturales. Están diseñadas para facilitar decisiones de largo plazo, y pocas son tan trascendentales como invertir en vivienda.

Seguir tratándolas como un ahorro inmóvil es una elección. Usarlas como palanca para construir patrimonio inmobiliario es una estrategia. Y, en inversión, la diferencia entre ambas suele definir quién avanza y quién se queda esperando el “momento ideal” que casi nunca llega.

             Porque en Real Estate, el tiempo —y el uso inteligente del capital— siempre juega a favor de quien actúa con visión.

Lo digo yo!

FERNANDO GIRALDO NARANJO
CEO OPEN HOUSE COLOMBIA
contactocgrupocedt@gmail.com
Móvil +57 3106302935 Pereira, Colombia, LATAM

https://openhouse.click